Cómo lavar, secar y conservar el cristal Krosno. La causa más frecuente de rotura no es el lavado: es el fajinado.
El cuidado adecuado del cristal garantiza que disfrutes de tus piezas por mucho tiempo. Tanto el lavado a máquina como el lavado suave a mano son adecuados para los productos aptos para lavavajillas; los que no lo son deben lavarse exclusivamente a mano.
La ventaja del lavavajillas es que elimina el fajinado manual, la causa más frecuente de rotura. Usá siempre programas específicos para cristalería y ajustá bien temperatura, dureza del agua y detergente para evitar la corrosión del cristal.
El lavado a mano es el método químicamente más suave, pero requiere más atención. Nunca sostengas la copa solo por el tallo o la base: agarrala con suavidad por el cáliz, con el tallo entre los dedos índice y medio.
Temperatura recomendada en ciclos de cristal.
El agua demasiado blanda desgasta el cristal.
Algodón de tejido apretado, sin suavizantes.
Sostené siempre la copa por el cáliz.
Todos nuestros productos que incluyen el símbolo correspondiente en la caja o que lo especifican en su descripción son aptos para lavavajillas, siempre que sigas estas recomendaciones:
Es la alternativa más suave para el cristal delicado:
Un buen secado evita roturas y mejora el brillo, eliminando marcas de agua y huellas:
El cristal envejece con el tiempo y se vuelve más propenso a la corrosión. Para ralentizar ese proceso:
¿Dudas sobre una pieza en particular? Escribinos a [email protected] o por WhatsApp al +54 9 11 6254-1397.
Las roturas por uso, caídas, golpes, choque térmico o lavado inadecuado no están cubiertas por la garantía. Ver Cambios y devoluciones.